Dentro del proyecto de cooperación al desarrollo del muncipio de Tecoluca, El Salvador, está incluida la extensión productiva del pelibuey, rumiante de origen índio y que tiene una buena aclimatación en climas calurosos como la zona costera del país. Es un proyecto apoyado por el Focad del Gobierno Vasco y la Ongd Mugen Gainetik.
La característica principal del proyecto es apoyar el desarrollo socio-económico de la región: impulsando el asociacionismo entre productores con un mismo interés productivo; mejora de las infraestructuras de riego; fortalecimiento de los conocimientos agropecuarios de los productores; protección de las áreas de gran valor medioambiental; y facilitando los intercambios comerciales dentro del municipio.
Buena parte de las iniciativas son mejoras en infraestructuras para la producción, apoyo a los productores orgánicos de árboles frutales, fortalecimiento de las iniciativas productivas de los grupos de mujeres de la MES, la cooperativa de ganaderos BIOLACT, y el establecimiento de ferias semanales en el Mercado de San Nicolás, dando seguimiento y fortaleciendo proyectos anteriores de desarrollo e infraestructuras apoyados por el FOCAD y Mugen Gainetik, dando continuación a una estrategia de Desarrollo Humano compartida con las instituciones locales y ONGDS que trabajan en Tecoluca.
El proyecto, de una duración de dos años, pretende entre sus componentes, capacitar a mujeres de Tecoluca en crianza, destace y preparación.
Así, noventa y seis mujeres de 10 comunidades del municipio de Tecoluca, en San Vicente, le están apostando a la crianza de pelibuey como alternativa para mejorar sus condiciones de vida e ingresos económicos.
La crianza de estos animales, cuya carne es exquisita y con más proteína que la de res, es parte de un proyecto piloto que está siendo financiado con fondos del Gobierno Vasco y administrado por la Microrregión Económico Social (MES).
Las mujeres participantes están aprendiendo a reproducir y criar estas ovejas con la finalidad de llegar a tener cantidades que les permitan comercializar sus propios animales y para el consumo de sus familias.
Como una alternativa más del proyecto, las beneficiadas también están siendo capacitadas en el destace y preparación de platos especiales con esta carne, tal como costillas en jugo de naranja, estofado, chicharrón, tortas y sopa de mondongo, entre otros.
Giovanni Salazar, técnico del proyecto, explicó que se pretende, en un tiempo de dos años, volver sostenible la crianza de estos animales para que mujeres y sus familias tengan oportunidades de desarrollo económico.
Un pelibuey adulto puede costar entre $90 y $100 y su carne entre $5 y $7 por libra.
Añadió que la primera experiencia del grupo en cuanto a la venta de platillos de pelibuey se tuvo durante los festejos patronales de Tecoluca, cuando los platos de esta carne fueron muy solicitados.
Para impulsar más este aspecto, Rafael Ayala, encargado de comercialización del proyecto, aseguró que se tiene previsto que a partir del 29 de agosto, las mujeres vendan su platillos todos los fines de semana en el mercado de San Nicolás Lempa durante un festival de comida exclusivo del pelibuey.
Buena experiencia
Catalina Moreno es una de las 96 beneficiadas con el proyecto. Asegura que empezó la crianza de pelibuey con dos animales y ahora ya ha incrementado a 10.
Para ella, la experiencia de criar estos animales ha sido positiva, principalmente porque ha aprendido a cuidarlos, a preparar su carne y sabe que tiene una inversión asegurada.
“Criarlos quiere trabajo, porque hay que darles de comer dos veces al día, llevarlos a pastar y estar pendiente de que estén sanos. Pero su carne es deliciosa y se vende bien”, comentó. Se espera que la población de 200 ovejas se quintuplique.
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